Lo
ha vuelto a hacer. Donny Cates,
digo. Ha sacado la ametralladora a pasear y se ha liado a tiros por los
pasillos de Marvel. Caen como moscas los superhéroes de la Casa de la Ideas.
Genial idea, por cierto, la de Cates: convertir al Castigador en el Motorista
Fantasma. Lo hizo en los número finales de Thanos. Allí vimos a Ghost Rider
pasar de Heraldo de Galactus (otra gran ocurrencia) a Lacayo de Thanos. Y luego
fuimos testigos de cómo Thor le aplastaba el cráneo de un martillazo. ¡Brutal!
En Cosmic Ghost Rider, nuestro
machacado pero pendenciero protagonista resucita en las Tierras de Odín y viaja
al pasado para matar a Thanos en su cuna. El bebé Thanos y Ghost Rider acaban
formando pareja y metiéndose en líos. Mamporros por doquier, amigos. Galactus,
Uatu, distintas versiones más o menos surrealistas de los Guardianes de la
Galaxia (encabezados por un viejo Cable). Muchos cadáveres. Vale tudo! El
dibujo de Dylan Burnett es
frenético, gracioso y chispeante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario