Grant Morrison se saca de la manga este antihéroe Kree dispuesto a
destruir a los humanos por venganza. Se enfrenta a un par de archivillanos
megalómanos que dirigen empresas que esclavizan a la gente. Conoce a una
superchica mala por defecto. Mucha verborrea tecnológica. Mucho mamporreo sin motivo. Amenazas más
grandes que el planeta Tierra. Totalmente inverosímil y no lo suficientemente
fascinante (lo he leído en diagonal). El
dibujo de J.G. Jones tarda un poco
en soltarse. Cuando lo hace, a partir del #3 ó #4, recuerda a Jim Steranko. Se divierte y nos divierte. Quería saber de dónde salía este Noh-Varr
(nadie le llama Marvel Boy) que ha engatusado a los inhumanos de Royals.



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