Así
acaba la serie: una especie de spin-off
inhumano reactivado cósmicamente por Al
Ewing. El viaje ha terminado. O, quizás, no ha hecho más que empezar. Los
dibujos de Javier Rodríguez
(presente) y Kevin Libranda
(lejanísimo futuro) irradian alegría creativa. ¡Qué diseños más chiflados de
personajes y ambientaciones! Hacía tiempo que no se veía algo así en Marvel. En
cuanto al argumento, los inhumanos han encontrado la matería primigenia –el
primogen– con la que los Progenitores crearon a los Kree. Algunos inhumanos
mueren o se sacrifican por los demás; otros, se transforman en más que
inhumanos. Los Progenitores se interesan por los inhumanos y visitan la Tierra
del futuro para aniquilar a los supervivientes de una guerra inimaginable.
Medusa y Rayo Negro se han fundido en una criatura malvada controlada por los
Progenitores. Máximus se pone en contacto consigo mismo a través de milenios de
distancia. No sé explicarlo mejor. Me duele la cabeza. Ewin, desatado. Bien.
Veremos qué pasa en la siguiente fase de la historia: Inhumans: Judgment Day.


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