Cambio
de tono. O eso me parece a mí. Charles
Soule ambienta este arco dramático en The
Quiet Room, el club privado o bar para pijos que se ha montado Rayo Negro
en Manhattan. Un sitio que convierte a Las Vegas en el colmo del buen gusto.
Hortera al estilo inhumano. Es decir: a lo bestia. Estallan un par de peleas y
se roba un valioso prototipo. El tono duda entre la parodia y el vale tudo. Rayo Negro, Medusa y su hijo
me resultan insoportables: triple aliciente para la lectura. El dibujo de Brandon Peterson no merece ser
comentado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario