Reseteado
de la colección. El inglés de Simon
Spurrier resulta difícil de entender, pero su prosa emborracha. Mucha
jerga, mucho hooliganismo, mucha chanza de pub. Este primer arco dramático es
espeluznante. And very british. John Constantine en Londres, sintiéndose pasado
de moda, tonteando con una portera de club que se las sabe todas, discutiendo
con un demonio que lleva metido en el móvil. Narcotraficante de barrio tatuado
de arriba abajo, experto en leer entrañas humanas removiéndolas con un brazo
amputado. Árboles con ángeles en el parque. Camellos y yonquis despellejados
vivos. Vagabundo pirado que provoca holocaustos recitando versos de William Blake. Spurrier guioniza con
esmero. Combina humor negro y salvajada gore, grosería escatológica y alucine
supernaturalista. Dibujo rasposo y terrorífico de Aaron Campbell.



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