N’importe
quoi, como dicen los franceses. Ryan
Browne escribe y dibuja esta historia descerebrada protagonizada por
humanos con cabeza de animal. Imprevisible mezcla de space opera con humor
grosero, talante underground y ocurrencia infantil punkoide. No le encuentro la
gracia a tanta mueca histriónica. Me agoto fácilmente. El título del comicbook
es glorioso, eso sí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario