Vol. 3: The Home Maker. Fascinante arco dramático escrito en un implacable
tono conspiranoico con toque retro y hogareño de los años 50. Esposas
y maridos, electrodomésticos y mueblebares.
Una agente rusa casada con un escritor de éxito (personaje inspirado por Philip K. Dick). El lenguaje es un
virus y Matt Kindt da miedo.
26/5/20
MIND MGMT #7-12 (2013)
Vol. 2: The Futurist. Matt Kindt vuelve
a colocar a la protagonista escritora en medio de una trama conspiranoica de altísima gama. Algunos de los personajes clave del primer arco argumental
se unen para tratar de conseguir información. La agencia MIND MGMT ya no existe
oficialmente. A sus agentes se les ha lavado el cerebro. En el Himalaya hay una
ciudad escondida que alberga un archivo completo de la historia verdadera de la
Humanidad: lo que realmente pasó. Un ejército de Inmortales (asesinos que
controlan su cuerpo con la mente y son virtualmente indestructibles) acosa a
los protagonistas. Kindt añade textos literarios y técnicos en los márgenes de
las páginas. La historia cambia de ritmo varias veces. Mucho flashback. Mucho paréntesis dramático. Alguna revelación significativa. Todo más
confuso que en los primeros 6 capítulos, pero igual de fascinante. O más. Un
comentario sobre el estilo gráfico de Kindt: es feísta, discutible, difícil de digerir; ultraexpresivo, verosímil, fresco; arty, irónico, descarado. Me gusta mucho (aunque me agote).
MIND MGMT #1-6 (2012)
Vol. 1: The Manager. Matt Kindt
escribe, dibuja y manipula mi mente de lector veterano con esta fascinante
historia que se muerde la cola. Joven escritora que sufre bloqueo creativo
después de publicar primera novela de éxito. Se interesa por suceso real extrañísimo: todos los pasajeros de un
vuelo comercial se han quedado sin memoria. La chica investiga y se interna en
territorio conspiranoico. Existe una
agencia secreta que recluta personas con habilidades especiales. Son hombres y
mujeres capaces de obligar a los demás a percibir, sentir y hacer lo que ellos
y ellas quieran. Anuncios de prensa que anulan noticias incómodas, pintadas
callejeras que provocan revoluciones, libros infantiles que duermen a los
niños. Ideas originales, conceptos asombrosos, personajes sorprendentes. Cada
capítulo viene precedido por un retrato o ficha personal (en blanco y negro) de
algún agente de MIND MGMT. Los dibujos de Kindt se reproducen con las marcas de
impresión de las páginas originales. El diseño de los tebeos es
premeditadamente retro (o de segunda mano). Se incluyen anuncios a
toda página. El lector acaba desconfiando de lo que ve y lee. Una experiencia
apasionante, en cualquier caso.
Uncanny X-Men #19 (2017)
Las
colecciones mutantes echan el cierre. Se rebootizan. Este episodio cierra
círculos, resuelve dudas, tranquiliza al lector. Los miembros de esta Patrulla
X se han dispersado: Sabretooth y Monet, asalvajados perdidos; Mystique,
deambulando por las calles con cara de loca; Xorn, exiliado voluntariamente en
la Luna; Archangel, liderando una nueva secta de mutantes desorientados;
Fantomex, oculto en lo más profundo de The World (ese mundo virtual
incomprensible). En este capítulo final, ambientado en la Savage Land, Psylocke
se enfrenta a Magneto con la intención de acabar con él de una vez por todas,
por manipulador y mentiroso. Cullen Bunn
se mete en la cabeza de ambos. La chica clava su espada en el corazón del megavillano
mutante. Edgar Salazar se jarta de
dibujar páginas dobles con un estilo vistoso (pero convencional).
Uncanny X-Men #18 (2017)
Cullen Bunn nos explica qué sucede en Attilan después de que los
mutantes hayan tomado el control de la ciudad. Tres personajes poco fiables,
Xorn, Sebastian Shaw y Archangel, se enfrentan a la rebeldía adolescente de los
inhumanos jóvenes. Estallidos de violencia. Dudas éticas. El dibujo de trazo
fino y afilado de Edgar Salazar
funciona.
Uncanny X-Men #17 (2017)
Un
episodio salvaje y gore, ambientado en el Limbo infestado de demonios.
Sabretooth descubre que Monet está poseída por su hermano chupasangre. Zarpazos
letales y cadáveres amontonados. Cullen
Bunn rescata el tonillo ominoso de los años 80. Monólogo interior
atormentado. Bestia incontrolable dentro de mí. Ken Lashley dibuja a navaja.
Uncanny X-Men #16 (2016)
La
guerra entre inhumanos y mutantes ya ha estallado, pero en este episodio Cullen Bunn se centra en Jean Grey y
las 3 Stefford Cuckoos, telépatas, tratando de mantener prisionero en un bucle
mental mamporrero al peligrosísimo Karnak. De repente, intercepta la trama
Fantomex, infiltrado en una realidad virtual. Inquietante. El dibujo de Edgar Salazar goza de buena salud.
Uncanny X-Men #15 (2016)
Un
episodio protagonizado por Psylocke, que acaba de abandonar al grupo creado por
Magneto. Después de apalear a antiguos villanos (centinelas, humanoide
reptiliano y banda de monstruos organizada), se enfrenta a Mystique.
Interesante teoría del guionista Cullen
Bunn: los constantes cambios metamórficos han desajustado el cerebro de la
mutante de piel azul. ¡Está pirada! Psylocke pone un poco de orden en el caos
mental. Dibujo muy de cómic de artes marciales a cargo de Greg Land e Ibraim Roberson.
Uncanny X-Men #14 (2016)
Conclusión
del arco dramático. Ahora se perciben mejor los detalles del guión de Cullen Bunn: la asociación de Magneto
con el Hellfire’s Club, el abandono final de Psylocke, la creciente e
insoportable tensión mutante por estar al borde de la extinción. El dibujo de Greg Land, para ser sinceros, tampoco
es despreciable. Logra visualizar el tono serio de los diálogos amenazadores (sin
que nos entre la risa a los lectores).
Uncanny X-Men #12-13 (2016)
Magneto
quiere asociarse al Club del Fuego Infernal. Sus colegas en los Uncanny X-Men
no lo entienden. ¿Acaso quiere utilizarles como carne de cañón? ¿Quién engaña a
quién? ¿Cuántos mutantes forman parte de los Uncanny X-Men? ¿Quién está detrás
de la corporación que fabrica antídotos contra los efectos mortales de la
niebla terrígena? ¿De dónde sale ese mutante que hace involucionar a la gente? Cullen Bunn trata de ser misterioso. Greg Land trata de ser espectacular. Todo
queda en suspenso… En el #13, Psylocke se mete en la mente de un pobre mutante
torturado y descubre quién es el villano que mueve los hilos en la sombra. ¿Los
hilos de qué? Ni idea. Las motivaciones son livianas. El plan no tiene ni pies
ni cabeza. Me he perdido. Los X-Men de Magneto no van a ninguna parte, ni con
los pervertidos del Hellfire Club ni sin ellos.
Uncanny X-Men #11 (2016)
Nuevos
elementos dramáticos se preparan para enredarse en una nueva trama. Capítulo de
espera. A esto se le llama generar inquietud. Un grupo de terroristas mutantes
irrumpe en un complejo militar secreto. Sabretooth caza dinosarios en la selva.
Monet tiene una boca con dientes en la mano (lleva a su hermano monstruo
dentro). Psylocke visita el Hellfire Club. Magneto no se quita el casco ni
para… Bueno. Veremos qué pasa en el #12. Guión de Cullen Bunn. Dibujos, espectacularmente comerciales, de Greg Land.
Uncanny X-Men #10 (2016)
Fin
de arquito. Este fragmento de las Apocalypse
Wars maneja elementos terroríficos de alcantarilla y ambientación
judeocristiana postapocalíptica. Cullen
Bunn es un guionista que funciona bien en estos registros horrorosos. Aquí,
disfruta alcanzando el clímax de las 2 acciones paralelas (Monet y Sabretooth
vs. Emplate, por un lado, y Magneto y Psylocke vs. Genocide, por otro). Ken Lashley se desmelena y dibuja un
puñado de páginas muy ochenteras.
Uncanny X-Men #8-9 (2016)
Ken Lashley es un descubrimiento: cuando se deja ir, resulta
terrorífico. Pero terrorífico de asquerosillo, gore, retorcido, vicioso,
repugnante, degenerado. La acción de Cullen
Bunn está dividida en 2 líneas paralelas. Por un lado, Magneto y Psylocke
investigan a Warren, A.K.A. Ángel, reconvertido en predicador (sus alas han sido
arrancadas por una secta capitaneada por Genocide, hijo de Apocalypse, que
tiene un diseño rabiosamente cool). Por otro lado, la divertidísima Monet y el
suavizado Sabretooth se internan en las cloacas para pelearse con y/o ayudar a
Callisto, cabecilla punkoide de los Morlocks (mutantes grotescos). Morlocks y
humanos están siendo vampirizados por el monstruoso hermano de Monet, un tal
Emplate, que parece un engendro surgido de la mente de Todd MacFarlane. También se inmiscuye en la acción Fantomex. Él y
Monet se dan de hostias rememorando asuntillos pendientes. ¡Y Mystique! ¡Ah,
Mystique! No sé por qué me tomo la molestia de contarlo todo aquí. Esto es un
caos. Se supone que estamos en medio de las Apocalypse
Wars, por cierto, y todavía no le pillo el punto al cruce entre las series
mutantes.
Uncanny X-Men #6-7 (2016)
Cullen Bunn trata de controlar el galope tendido de su(s) argumento(s).
Un evento mutante, Apocalypse Wars,
envenena el ambiente. Qué pena. Otra vez el lector –me, myself and I– se ve
obligado a tomar apuntes para (per)seguir la(s) trama(s) dispersa(s). Ahora que
lo estábamos pasando tan bien… ¡En fin! Arcángel se ha dejado arrancar las alas
de metal y va por ahí predicando mensajes de paz raruna. El equipo de Magneto
actúa por separado y el interés por las historias en paralelo decae a toda
velocidad. El #6 está dibujado por Ken
Lashley (agresivo) y Paco Medina
(anodino). El #7 es cosa de Lashley (ver ilustración).
Uncanny X-Men #2-5 (2016)
La
serie va viento en popa. Magneto y compañía luchan contra un grupo de
terroristas inhumanos y mutantes que aniquilan a cuanto sanador se cruza en su
camino. Son defensores a ultranza de la selección natural. Cullen Bunn dialoga con fuerza. Narra con ritmo. Reparte sorpresas
con tino. En el #2, reaparece la maravillosa Mystique. En el #3, se une a la
fiesta el magnético Fantomex. También sale Xorn, meditando en un templo
tibetano. Huele un poco a Grant
Morrison. Que dure. Los planes secretos de Magneto son, eso, secretos.
Hasta que dejen de serlo. El dibujo de Greg
Land me acabará gustando. Es solido. Es potente.
Uncanny X-Men #1 (2016)
Muy
buen comienzo de serie. Cullen Bunn
presenta a los protagonistas y define el tono. Magneto, Sabretooth, Arcangel,
Monet y Psylocke. Sí, son o eran supervillanos y supervillanas. Por eso, molan
más. Esta agrupación X no tiene escrúpulos. Sus objetivos son radicales:
salvaguardar la vida de los mutantes (ahora que están mortalmente amenazados
por la nube terrígena de los Inhumanos). Magneto afirma que los X-Men buenos se
han escondido y su obligación era la de liderar a un nuevo grupo. OK. Dicho y
hecho. Esto promete. El dibujo de Greg
Land me resulta poco atrayente (aunque las caras de mala sonriente de las
chicas le salen estupendamente).
Generation Gone #5 (2017)
Dinamita.
¡Pum! Pura acción destroyer aderezada con angustia existencial adolescente. La
chica se enfrenta a su novio enfadado. Se lo lleva al espacio. Lo arroja al
Sol. Es contratada por el gobierno. El colega negro decide desaparecer y jugar
a la ruleta. Ganar dinero. Para comprarse un ejército. Más, en 2018. Ales Kot conspira como nadie. Y se le
entiende. André Lima Araújo alcanza
aquí su climax artístico. Katsuhiro
Otomo de bande dessinée.
Generation Gone #4 (2017)
Ales Kot domina como pocos el escenario conspiranoico y la angst
adolescente. Esta serie se entiende bien y preocupa mucho. Los 3 jóvenes
protagonistas reaccionan con furia y desconsuelo a su entorno y sus
circunstancias. “Los adultos son
culpables del status quo”. “No sé cómo gestionar mis sentimientos”. “Eres un
puto irresponsable maltratador”. El científico que los ha transformado en
superhombres (y supermujer) lidia con sus propios traumas. Lo mejor será acabar
con todo y que explote una central atómica. El dibujo de André Lima Araújo es indie, es bande dessinée, es manga de Katsuhiro Otomo, es energético, es gore
y carece de complejos. Línea clara para la generación indignada.
Generation Gone #3 (2017)
Ales Kot disecciona la angustia adolescente. Excelente desarrollo de
personajes. El novio de la chica pierda la cabeza y se lía a hostias. La chica
trata de calmarle. El amigo negro quiere largarse con ella bien lejos. El
científico que ha provocado la mutación superpoderosa de los chicos y la chica
es cuestionado por el ejército. Se echa en falta más conspiranoia.
Maravillosamente dibujado por André Lima
Araújo.
Generation Gone #2 (2017)
Más
ligero, este segundo capítulo. Muy bien escrito y secuenciado. Los 3
protagonistas experimentan con sus superpoderes. El científico japonés llega a
un acuerdo con el general norteamericano. Los niños y jóvenes tienen que ser
mejorados. Merecen serlo. Traumas familiares, costumbrismo juvenil, nuevas
tecnologías. Ideas en llamas a cargo de Ales
Kot. Dibujos con sabor a bande dessinée y a Akira de André Lima Araújo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



































