26/5/20

MIND MGMT #13-18 (2013-2014)


Vol. 3: The Home Maker. Fascinante arco dramático escrito en un implacable tono conspiranoico con toque retro y hogareño de los años 50. Esposas y maridos, electrodomésticos y mueblebares. Una agente rusa casada con un escritor de éxito (personaje inspirado por Philip K. Dick). El lenguaje es un virus y Matt Kindt da miedo.




MIND MGMT #7-12 (2013)


Vol. 2: The Futurist. Matt Kindt vuelve a colocar a la protagonista escritora en medio de una trama conspiranoica de altísima gama. Algunos de los personajes clave del primer arco argumental se unen para tratar de conseguir información. La agencia MIND MGMT ya no existe oficialmente. A sus agentes se les ha lavado el cerebro. En el Himalaya hay una ciudad escondida que alberga un archivo completo de la historia verdadera de la Humanidad: lo que realmente pasó. Un ejército de Inmortales (asesinos que controlan su cuerpo con la mente y son virtualmente indestructibles) acosa a los protagonistas. Kindt añade textos literarios y técnicos en los márgenes de las páginas. La historia cambia de ritmo varias veces. Mucho flashback. Mucho paréntesis dramático. Alguna revelación significativa. Todo más confuso que en los primeros 6 capítulos, pero igual de fascinante. O más. Un comentario sobre el estilo gráfico de Kindt: es feísta, discutible, difícil de digerir; ultraexpresivo, verosímil, fresco; arty, irónico, descarado. Me gusta mucho (aunque me agote).



MIND MGMT #1-6 (2012)


Vol. 1: The Manager. Matt Kindt escribe, dibuja y manipula mi mente de lector veterano con esta fascinante historia que se muerde la cola. Joven escritora que sufre bloqueo creativo después de publicar primera novela de éxito. Se interesa por suceso real extrañísimo: todos los pasajeros de un vuelo comercial se han quedado sin memoria. La chica investiga y se interna en territorio conspiranoico. Existe una agencia secreta que recluta personas con habilidades especiales. Son hombres y mujeres capaces de obligar a los demás a percibir, sentir y hacer lo que ellos y ellas quieran. Anuncios de prensa que anulan noticias incómodas, pintadas callejeras que provocan revoluciones, libros infantiles que duermen a los niños. Ideas originales, conceptos asombrosos, personajes sorprendentes. Cada capítulo viene precedido por un retrato o ficha personal (en blanco y negro) de algún agente de MIND MGMT. Los dibujos de Kindt se reproducen con las marcas de impresión de las páginas originales. El diseño de los tebeos es premeditadamente retro (o de segunda mano). Se incluyen anuncios a toda página. El lector acaba desconfiando de lo que ve y lee. Una experiencia apasionante, en cualquier caso.




Uncanny X-Men #19 (2017)


Las colecciones mutantes echan el cierre. Se rebootizan. Este episodio cierra círculos, resuelve dudas, tranquiliza al lector. Los miembros de esta Patrulla X se han dispersado: Sabretooth y Monet, asalvajados perdidos; Mystique, deambulando por las calles con cara de loca; Xorn, exiliado voluntariamente en la Luna; Archangel, liderando una nueva secta de mutantes desorientados; Fantomex, oculto en lo más profundo de The World (ese mundo virtual incomprensible). En este capítulo final, ambientado en la Savage Land, Psylocke se enfrenta a Magneto con la intención de acabar con él de una vez por todas, por manipulador y mentiroso. Cullen Bunn se mete en la cabeza de ambos. La chica clava su espada en el corazón del megavillano mutante. Edgar Salazar se jarta de dibujar páginas dobles con un estilo vistoso (pero convencional).


Uncanny X-Men #18 (2017)


Cullen Bunn nos explica qué sucede en Attilan después de que los mutantes hayan tomado el control de la ciudad. Tres personajes poco fiables, Xorn, Sebastian Shaw y Archangel, se enfrentan a la rebeldía adolescente de los inhumanos jóvenes. Estallidos de violencia. Dudas éticas. El dibujo de trazo fino y afilado de Edgar Salazar funciona.


Uncanny X-Men #17 (2017)


Un episodio salvaje y gore, ambientado en el Limbo infestado de demonios. Sabretooth descubre que Monet está poseída por su hermano chupasangre. Zarpazos letales y cadáveres amontonados. Cullen Bunn rescata el tonillo ominoso de los años 80. Monólogo interior atormentado. Bestia incontrolable dentro de mí. Ken Lashley dibuja a navaja.




Uncanny X-Men #16 (2016)


La guerra entre inhumanos y mutantes ya ha estallado, pero en este episodio Cullen Bunn se centra en Jean Grey y las 3 Stefford Cuckoos, telépatas, tratando de mantener prisionero en un bucle mental mamporrero al peligrosísimo Karnak. De repente, intercepta la trama Fantomex, infiltrado en una realidad virtual. Inquietante. El dibujo de Edgar Salazar goza de buena salud.


Uncanny X-Men #15 (2016)


Un episodio protagonizado por Psylocke, que acaba de abandonar al grupo creado por Magneto. Después de apalear a antiguos villanos (centinelas, humanoide reptiliano y banda de monstruos organizada), se enfrenta a Mystique. Interesante teoría del guionista Cullen Bunn: los constantes cambios metamórficos han desajustado el cerebro de la mutante de piel azul. ¡Está pirada! Psylocke pone un poco de orden en el caos mental. Dibujo muy de cómic de artes marciales a cargo de Greg Land e Ibraim Roberson.


Uncanny X-Men #14 (2016)


Conclusión del arco dramático. Ahora se perciben mejor los detalles del guión de Cullen Bunn: la asociación de Magneto con el Hellfire’s Club, el abandono final de Psylocke, la creciente e insoportable tensión mutante por estar al borde de la extinción. El dibujo de Greg Land, para ser sinceros, tampoco es despreciable. Logra visualizar el tono serio de los diálogos amenazadores (sin que nos entre la risa a los lectores).


Uncanny X-Men #12-13 (2016)


Magneto quiere asociarse al Club del Fuego Infernal. Sus colegas en los Uncanny X-Men no lo entienden. ¿Acaso quiere utilizarles como carne de cañón? ¿Quién engaña a quién? ¿Cuántos mutantes forman parte de los Uncanny X-Men? ¿Quién está detrás de la corporación que fabrica antídotos contra los efectos mortales de la niebla terrígena? ¿De dónde sale ese mutante que hace involucionar a la gente? Cullen Bunn trata de ser misterioso. Greg Land trata de ser espectacular. Todo queda en suspenso… En el #13, Psylocke se mete en la mente de un pobre mutante torturado y descubre quién es el villano que mueve los hilos en la sombra. ¿Los hilos de qué? Ni idea. Las motivaciones son livianas. El plan no tiene ni pies ni cabeza. Me he perdido. Los X-Men de Magneto no van a ninguna parte, ni con los pervertidos del Hellfire Club ni sin ellos.


Uncanny X-Men #11 (2016)


Nuevos elementos dramáticos se preparan para enredarse en una nueva trama. Capítulo de espera. A esto se le llama generar inquietud. Un grupo de terroristas mutantes irrumpe en un complejo militar secreto. Sabretooth caza dinosarios en la selva. Monet tiene una boca con dientes en la mano (lleva a su hermano monstruo dentro). Psylocke visita el Hellfire Club. Magneto no se quita el casco ni para… Bueno. Veremos qué pasa en el #12. Guión de Cullen Bunn. Dibujos, espectacularmente comerciales, de Greg Land.


Uncanny X-Men #10 (2016)


Fin de arquito. Este fragmento de las Apocalypse Wars maneja elementos terroríficos de alcantarilla y ambientación judeocristiana postapocalíptica. Cullen Bunn es un guionista que funciona bien en estos registros horrorosos. Aquí, disfruta alcanzando el clímax de las 2 acciones paralelas (Monet y Sabretooth vs. Emplate, por un lado, y Magneto y Psylocke vs. Genocide, por otro). Ken Lashley se desmelena y dibuja un puñado de páginas muy ochenteras.



Uncanny X-Men #8-9 (2016)


Ken Lashley es un descubrimiento: cuando se deja ir, resulta terrorífico. Pero terrorífico de asquerosillo, gore, retorcido, vicioso, repugnante, degenerado. La acción de Cullen Bunn está dividida en 2 líneas paralelas. Por un lado, Magneto y Psylocke investigan a Warren, A.K.A. Ángel, reconvertido en predicador (sus alas han sido arrancadas por una secta capitaneada por Genocide, hijo de Apocalypse, que tiene un diseño rabiosamente cool). Por otro lado, la divertidísima Monet y el suavizado Sabretooth se internan en las cloacas para pelearse con y/o ayudar a Callisto, cabecilla punkoide de los Morlocks (mutantes grotescos). Morlocks y humanos están siendo vampirizados por el monstruoso hermano de Monet, un tal Emplate, que parece un engendro surgido de la mente de Todd MacFarlane. También se inmiscuye en la acción Fantomex. Él y Monet se dan de hostias rememorando asuntillos pendientes. ¡Y Mystique! ¡Ah, Mystique! No sé por qué me tomo la molestia de contarlo todo aquí. Esto es un caos. Se supone que estamos en medio de las Apocalypse Wars, por cierto, y todavía no le pillo el punto al cruce entre las series mutantes.



Uncanny X-Men #6-7 (2016)


Cullen Bunn trata de controlar el galope tendido de su(s) argumento(s). Un evento mutante, Apocalypse Wars, envenena el ambiente. Qué pena. Otra vez el lector –me, myself and I– se ve obligado a tomar apuntes para (per)seguir la(s) trama(s) dispersa(s). Ahora que lo estábamos pasando tan bien… ¡En fin! Arcángel se ha dejado arrancar las alas de metal y va por ahí predicando mensajes de paz raruna. El equipo de Magneto actúa por separado y el interés por las historias en paralelo decae a toda velocidad. El #6 está dibujado por Ken Lashley (agresivo) y Paco Medina (anodino). El #7 es cosa de Lashley (ver ilustración).


Uncanny X-Men #2-5 (2016)


La serie va viento en popa. Magneto y compañía luchan contra un grupo de terroristas inhumanos y mutantes que aniquilan a cuanto sanador se cruza en su camino. Son defensores a ultranza de la selección natural. Cullen Bunn dialoga con fuerza. Narra con ritmo. Reparte sorpresas con tino. En el #2, reaparece la maravillosa Mystique. En el #3, se une a la fiesta el magnético Fantomex. También sale Xorn, meditando en un templo tibetano. Huele un poco a Grant Morrison. Que dure. Los planes secretos de Magneto son, eso, secretos. Hasta que dejen de serlo. El dibujo de Greg Land me acabará gustando. Es solido. Es potente.



Uncanny X-Men #1 (2016)


Muy buen comienzo de serie. Cullen Bunn presenta a los protagonistas y define el tono. Magneto, Sabretooth, Arcangel, Monet y Psylocke. Sí, son o eran supervillanos y supervillanas. Por eso, molan más. Esta agrupación X no tiene escrúpulos. Sus objetivos son radicales: salvaguardar la vida de los mutantes (ahora que están mortalmente amenazados por la nube terrígena de los Inhumanos). Magneto afirma que los X-Men buenos se han escondido y su obligación era la de liderar a un nuevo grupo. OK. Dicho y hecho. Esto promete. El dibujo de Greg Land me resulta poco atrayente (aunque las caras de mala sonriente de las chicas le salen estupendamente).


Generation Gone #5 (2017)


Dinamita. ¡Pum! Pura acción destroyer aderezada con angustia existencial adolescente. La chica se enfrenta a su novio enfadado. Se lo lleva al espacio. Lo arroja al Sol. Es contratada por el gobierno. El colega negro decide desaparecer y jugar a la ruleta. Ganar dinero. Para comprarse un ejército. Más, en 2018. Ales Kot conspira como nadie. Y se le entiende. André Lima Araújo alcanza aquí su climax artístico. Katsuhiro Otomo de bande dessinée.




Generation Gone #4 (2017)


Ales Kot domina como pocos el escenario conspiranoico y la angst adolescente. Esta serie se entiende bien y preocupa mucho. Los 3 jóvenes protagonistas reaccionan con furia y desconsuelo a su entorno y sus circunstancias. “Los adultos son culpables del status quo”. “No sé cómo gestionar mis sentimientos”. “Eres un puto irresponsable maltratador”. El científico que los ha transformado en superhombres (y supermujer) lidia con sus propios traumas. Lo mejor será acabar con todo y que explote una central atómica. El dibujo de André Lima Araújo es indie, es bande dessinée, es manga de Katsuhiro Otomo, es energético, es gore y carece de complejos. Línea clara para la generación indignada.




Generation Gone #3 (2017)


Ales Kot disecciona la angustia adolescente. Excelente desarrollo de personajes. El novio de la chica pierda la cabeza y se lía a hostias. La chica trata de calmarle. El amigo negro quiere largarse con ella bien lejos. El científico que ha provocado la mutación superpoderosa de los chicos y la chica es cuestionado por el ejército. Se echa en falta más conspiranoia. Maravillosamente dibujado por André Lima Araújo.



Generation Gone #2 (2017)


Más ligero, este segundo capítulo. Muy bien escrito y secuenciado. Los 3 protagonistas experimentan con sus superpoderes. El científico japonés llega a un acuerdo con el general norteamericano. Los niños y jóvenes tienen que ser mejorados. Merecen serlo. Traumas familiares, costumbrismo juvenil, nuevas tecnologías. Ideas en llamas a cargo de Ales Kot. Dibujos con sabor a bande dessinée y a Akira de André Lima Araújo.