4/5/20

The Uncanny Inhumans #8-9 (2016)


Nuevo arco, o interludio, más bien, centrado, en principio, en lo que sucede alrededor del trío Medusa – Antorcha Humana - Crystal. Curiosa combinación. En el #8, se nos explica cómo surgió la chispa entre Medusa y Johnny Storm. Flashbacks románticos en medio de una situación de riesgo. El #9 es un delirio ambientado en un planeta artificial con docenas de arenas de combate a punto de estallar. El amour es fantastic. Dibujo mierdoso de Kev Walker.


The Uncanny Inhumans #5-7 (2016)


Cambio de tono. O eso me parece a mí. Charles Soule ambienta este arco dramático en The Quiet Room, el club privado o bar para pijos que se ha montado Rayo Negro en Manhattan. Un sitio que convierte a Las Vegas en el colmo del buen gusto. Hortera al estilo inhumano. Es decir: a lo bestia. Estallan un par de peleas y se roba un valioso prototipo. El tono duda entre la parodia y el vale tudo. Rayo Negro, Medusa y su hijo me resultan insoportables: triple aliciente para la lectura. El dibujo de Brandon Peterson no merece ser comentado.


The Uncanny Inhumans #1-4 (2015)


Primer arco. Un pasote. El hijo de Rayo Negro y Medusa obedece las órdenes de Kang el Conquistador y aniquila a todos los inhumanos matando a sus antepasados directos. Se convierte en el nuevo Kang, un viejo loco que espera a sus padres en un lejanísimo futuro para cargárselos. Charles Soule se hace la picha un lío con los viajes espaciotemporales. El dibujo de Steve McNiven derrocha momentazos. Me duele la cabeza de puro gustirrinín. Esto es empezar fuerte. 


The Uncanny Inhumans #0 (2015)


Qué seriedad, amigos. Charles Soule marca el camino por donde discurrirá la cabecera a partir del #1: drama familiar, decisiones drásticas. Rayo Negro acuerda con Kang la custodia compartida de su propio hijo. Steve McNiven dibuja a Medusa como si fuese una musa prerrafaelista.



3/5/20

Royals #11-12 (2017-2018)


Así acaba la serie: una especie de spin-off inhumano reactivado cósmicamente por Al Ewing. El viaje ha terminado. O, quizás, no ha hecho más que empezar. Los dibujos de Javier Rodríguez (presente) y Kevin Libranda (lejanísimo futuro) irradian alegría creativa. ¡Qué diseños más chiflados de personajes y ambientaciones! Hacía tiempo que no se veía algo así en Marvel. En cuanto al argumento, los inhumanos han encontrado la matería primigenia –el primogen– con la que los Progenitores crearon a los Kree. Algunos inhumanos mueren o se sacrifican por los demás; otros, se transforman en más que inhumanos. Los Progenitores se interesan por los inhumanos y visitan la Tierra del futuro para aniquilar a los supervivientes de una guerra inimaginable. Medusa y Rayo Negro se han fundido en una criatura malvada controlada por los Progenitores. Máximus se pone en contacto consigo mismo a través de milenios de distancia. No sé explicarlo mejor. Me duele la cabeza. Ewin, desatado. Bien. Veremos qué pasa en la siguiente fase de la historia: Inhumans: Judgment Day.



Royals #10-11 (2017)


Cósmico. Cósmico. Cósmico. Los protagonistas se topan con un laboratorio espacial de tamaño inimaginable. La escala es indescriptible. Planetas enteros flotando en líquido dentro de tubos de ensayo. Inteligencia Artificial XXL. Aparecen varios tipos de Progenitor: personajes colosales con cabecitas autónomas y corpachones de meka. Javier Rodríguez derrocha talento. Línea clara, gruesa, indie. Jack Kirby, Jim Steranko, Doctor Strange. En el #11, Kevin Libranda dibuja las 3 mejores páginas de su vida. Al Ewing aprieta el acelerador argumental. ¿Chocaremos?



Royals #9 (2017)


Página de créditos, después del prólogo: cabecitas de los personajes diseñadas por Juan Doe. Buen detalle. Javier Rodríguez se convierte en el dibujante residente de la cabecera. Jack Kirby de chicle, versión línea clara. Al Ewing vuelve a poner en marcha el motor de la nave. Exploración espacial. Sense of Wonder. Los protagonistas llegan a uno de los Mundos-Jardín de los Progenitores. ¡Cósmico! Este comicbook incluye 3 páginas en las que se explica el origen de los Inhumanos (guión de Robbie Thompson, dibujo de Kevin Libranda).




Royals #8 (2017)


El entramado argumental de Al Ewing se deshilacha. Lo que suceda o no suceda en el lejanísimo futuro está dejando de ser inquietante (le falta poco para ser, simplemente, pesado). Lo que sucede en el tiempo presente se ve constantemente interrumpido por anécdotas que desplazan la atención del lector: extraterrestres chistosos secuestrando a inhumanos, Medusa besando a Gorgon… ¡Queremos saber quién creó a los Kree! ¡Queremos enfrentarnos a conceptos cósmicos imposibles de entender a la primera! En este capítulo, los dibujos toontooneros de Kevin Libranda, artista residente de la serie, palidecen ante el derroche de imaginería Pop bien entendida del estupendísimo Javier Rodríguez. Esa página 7, entre Jack Kirby y el Doctor Strange… Ese pelazo de Medusa en las páginas 10 y 11… (Ver ilustración).


Royals #7 (2017)


Interferencias en el arco argumental. Extraterrestres reptilianos secuestran a Gorgon y sus compañeros. Una joven inhumana echa de menos a su novia. Medusa permite a Maximus utilizar sus poderes contra la corte de los Inhumanos Originales. Los creadores de los Kree dejaron una especie de lanza colosal clavada en el planeta de estos últimos. Al Ewing se dispersa. Kevin Libranda dibuja demasiado mangáticamente.


Marvel Boy #1-6 (2000-2001)


Grant Morrison se saca de la manga este antihéroe Kree dispuesto a destruir a los humanos por venganza. Se enfrenta a un par de archivillanos megalómanos que dirigen empresas que esclavizan a la gente. Conoce a una superchica mala por defecto. Mucha verborrea tecnológica. Mucho mamporreo sin motivo. Amenazas más grandes que el planeta Tierra. Totalmente inverosímil y no lo suficientemente fascinante  (lo he leído en diagonal). El dibujo de J.G. Jones tarda un poco en soltarse. Cuando lo hace, a partir del #3 ó #4, recuerda a Jim Steranko. Se divierte y nos divierte. Quería saber de dónde salía este Noh-Varr (nadie le llama Marvel Boy) que ha engatusado a los inhumanos de Royals.




Royals #6 (2017)


Al Ewing es Al Ewing. No lo olvidemos. Esta serie ha ido ganando peso específico. Ahora, el viaje de Medusa, Maximus, Gorgon, los 2 jóvenes inhumanos y el superagente Kree, Noh-Varr, va más allá del planeta Hala. Allí dejan a un nuevo Cabezón Verde como director de la reconstrucción del imperio Kree en este plano dimensional. Y a un Ronan el Acusador sentimentalmente tocado, con el corazón roto después de volver a ver a su exesposa, Crystal. En la nave, Maximus se burla de Crystal en su cara, por su mala suerte en el amor. Más tarde, la troupe se entrevista con las 4 princesas de los Inhumanos Universales (extraterrestres genéticamente retoqueteados por los Kree). No lo he dicho aún, pero Noh-Varr y cia van en busca de los que crearon a los Kree. Antes del Terrígeno existió el Primágeno. ¡Esto se pone cósmico! O ultracósmico, que es aún mejor. El dibujo de Kevin Libranda evita las simplezas mangáticas y me cae mejor de lo que pensaba.


Royals #5 (2017)


Ronan, el Acusador, sigue molestando a los inhumanos que aterrizaron en el planeta de los Kree con alucinaciones repletas de examantes despechados y despechadas. Crystal (con un interesante maquillaje oscuro de ojos) pone en entredicho al archivillano cósmico con el que estuvo casada. En un lejanísimo futuro, Maximus y Noh-Varr, viejunos, se preparan para la llegada de los Primigenios (¡creadores de los mismísimos Kree!). Al Ewing continúa en las nubes, flipando en colores. El dibujo de Thony Silas ofrece un par de momentazos manga muy estilizados.


Royals #4 (2017)


El grupo de protagonistas llega a Hala, planeta natal de los Kree, ahora destruido. Allí les espera Ronan, el Acusador, un megavillano que siempre me ha causado estupor por su simpleza conceptual: acusa sin pensárselo dos veces, equivocándose con cómica frecuencia. Al Ewing introduce un giro de guión que aún no entiendo bien: a todos los personajes se les aparece un o una examante despechado o despechada que les echa la bronca. Ronan acusa a Crystal de haberle roto el corazón. Sorprendente. El dibujo de Thony Silas es mangástico y graffitero.


Royals #3 (2017)


Al Ewing nos cuenta cómo eran los padres de Rayo Negro y Maximus: unos científicos racistas repelentes (que vivían en una especie de Torre Agbar). Traumas. Oscuros secretos. Lazos familiares envenenados. La acción salta constantemente del pasado al presente y del presente a un lejanísimo futuro. Profecías. Destino implacable. El viaje a la cuna de los Kree continúa. El dibujo afilado y mangaka de Thony Silas (presente y futuro) contrasta con el dibujo redondo y tinytoonero de Will Robson.


Royals #2 (2017)


En su viaje espacial hacia la cuna de los Kree, los inhumanos reales se topan con un enjambre de Chitauris a la altura de Plutón. Lo importante no es eso, sino lo bien que dialoga y construye personajes Al Ewing. A Medusa se le ha caído el pelo porque se está muriendo “metafóricamente” (así lo explica Noh-Varr). Ella destruyó la nube terrígena y su esencia terrígena la destruye a ella. Justicia vengativa poética. Otro cliffhanger final: Rayo Negro no es Rayo Negro, sino Maximus disfrazado. Genial. Lástima de dibujo mangaka y teenager a cargo de Jonboy Meyers y Thony Silas.


Royals #1 (2017)


Extraño título para esta serie inhumana. O no tan extraño, teniendo en cuenta que la monarquía inhumana ha desaparecido y los miembros de la antigua realeza andan un poco desubicados. La premisa que plantea Al Ewing en este #1 tiene interés. Medusa, Rayo Negro, Crystal, Gorgon y los jovencitos Swain y Flint se apuntan a la aventura espacial que les propone Marvel Boy. Destino: Hala, hogar (destruido) de los Kree. El prólogo está ambientado en un lejanísimo futuro. Sale Rayo Negro hecho una pasa. La última viñeta es para Medusa, que descubre que se está muriendo (¡se le cae el pelo!). Promete. El dibujo toontoonista y mangaka de Jonboy Meyers me pone de los nervios.


Ribit! #1


Simpatiquísimo #1. Frank Thorne escribe y dibuja esta serie independiente de la editorial Comico, ambientada en un universo de Espada y Brujería con tropezones de postapocalipsis indeterminado. Humor blanco for the many people, espectaculares mujeronas, bichitos graciosos, enanos malos, soldados nazis… Y 2 protagonistas cándidos preparados para la acción: el guerrero gordito Thog y su mascota lagartijera Ribit, transformada en una minipin-up de piel verdosa, skater nata y experta en el manejo de armas de gran calibre. El dibujo de Thorne es dinamita pura. Sus guiones son autoparódicos pero de buen rollo.




The Revisionist #1-2 (2016)


Con los guiones de Frank J. Barbiere me pasa siempre lo mismo: son demasiado de serie B. Esta historia va de un convicto soplón que da saltos espaciotemporales gracias a una tecnología enviada desde el futuro por su propio padre. Violencia carcelaria, holograma parlante, tunel interdimensional de colores. Bastante burdo. El dibujo de Garry Brown tampoco es sofisticado: parece el de un thriller policiaco de tercera división. A pesar de todo, tiene algo.


1/5/20

Rachel Rising #19-24 (2013-2014)


Este es el volúmen 4 de la serie. Título: Winter Graves. El humor tontorrón y bienintencionado de Terry Moore boicotea a su propio producto, mucho más tenebroso y violento de lo que el artista quisiera. Rachel, la chica resucitada, trata de reanimar cadáveres de amigas envenenadas con la ayuda de un médico curioso. Mientras, tiene ensoñaciones de un pasado remoto. Un pasado de caza de brujas. Imágenes aterradoras de mujeres colgadas del cielo. Nieve perpetua y densa. Una niña que podría llegar a ser la madre del Anticristo. Un alma humana dentro del cuerpo de un perro o una perra. Precioso dibujo. Precioso de verdad. Editado por Abstract Studio.



Rachel Rising #13-18 (2012-2013)


Vol. 3: Cemetery Songs. Arco con más referencias al catolicismo. Y a Lilith y su plan de destrucción masiva de los retoños de Eva. Potentes metáforas visuales (la nieve cayendo sin parar) y argumentales (la plaga de ratas en el sistema de agua corriente). Terry Moore construye la historia sin precipitarse, atento al detalle. No se le va la olla. Domina el dibujo en blanco y negro y la secuenciación de la acción en viñetas. Puro cómic. ¿Demasiado medido todo? ¿Le hace falta una explosión de pasión descontrolada a su propuesta? Peut-être. Editado por Abstract Studio.



Rachel Rising covers by Terry Moore



Rachel Rising #7-12 (2012)


Vol. 2: Fear No Malus. Cada vez hay más personajes resucitados (el mejor: Jet, la amiga de la protagonista, inmovilizada y malhablada). Cada vez se generan más escenas chocantes (cadáveres que salen disparados de sus tumbas en el cementerio y forman con sus cuerpos una estrella invertida de cinco puntas; árbol centenario entre cuyas raíces se percibe el cuerpo enredado de una mujer; resucitada sexy que vomita serpientes). Terry Moore dibuja con una seguridad aplastante y escribe con una soltura virtuosa. Corre el peligro de emborracharse de sí mismo. Se desvela parte del misterio: Lilith y 3 brujas, 96 niñas masacradas, una cría de más de 70 años, un demonio que prepara el Apocalipsis. Las portadas a lápiz de esta etapa son muy atractivas. Editado por Abstract Studio.



Rachel Rising #4-6 (2011-2012)


No sé si es correcto eso de estilo realista indie en blanco y negro, pero, en cualquier caso, el dibujo de Terry Moore funciona a las mil maravillas. Las mujeres le salen impecables (casi siempre dentro de un canon muy concreto), con curvas texanas y narices peculiares. La ambientación pueblo pequeño + alrededores boscosos resulta imbatible. Pero lo mejor es lo que cuenta Moore y, sobre todo, cómo lo cuenta. Es adictivo. El caso de la protagonista asesinada y resucitada se complica con más asesinatos y más resurrecciones. Y con interludios de humor seguidos de escenas pavorosamente morbosas (serpiente que se introduce dentro de la boca de una mujer muerta; niña que asesina a varios adultos golpeándoles la cabeza con objetos contundentes). Editado por Abstract Studio.



Rachel Rising #1-3 (2011)


Interesantísimo el estilo realista indie en blanco y negro de Terry Moore. Repleto de detalles. Magnífica su manera de contar con imágenes y con palabras. Verosimilitud, carácter, tensión. Esta es la historia de Rachel, una mujer joven que se desentierra a sí misma de una tumba improvisada en medio de un bosque (un bosque donde fueron quemadas vivas centenares de brujas hace muchos, muchos años). ¿Qué le ha pasado a Rachel? ¿Por qué no recuerda nada de lo sucedido en las últimas horas? ¿Está muerta? ¿Ha sido asesinada? ¿Ha resucitado? Mientras trata de encontrar respuestas a sus preguntas, otra mujer misteriosa de dedica a provocar a ciudadanos anónimos para que perpetren actos de violencia extrema. Una serie absorbente. De culto. Editado por Abstract Studio.




Batman #21-24 (2013)


Arco: Zero Year - Secret City. A los fans que se manifiestan en la red les gusta este arco. Lo prefieren a otros escritos por Scott Snyder. No lo entiendo. Yo he disfrutado mucho con los 2 anteriores, The Court of Owls y Death of the Family. Éste, en cambio, me parece flojo. Sobre todo para ser una historia de origen. ¡El origen de Batman, nada menos! Snyder lo reinventa levantando en el aire una trama de narrativa confusa, caprichosa, quizás retrofuturista. Wayne regresa a Gotham tras años de exilio voluntario. Todos le suponen muerto y él aprovecha la situación para iniciarse en el justicierismo. Su tío no está dispuesto a cederle el control de Industrias Wayne. Snyder añade al asunto unos villanos encapuchados de rojo y algún momentazo visionario con murciélagos. El dibujo de Greg Capullo combina toontoonismo y escenas de acción contundente.