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Infinity #1-6 (2013)


Los eventos o crossovers transversales casi nunca funcionan. Mejor dicho, funcionan de aquella manera: comercialmente, fanáticamente, pintureramente. Tienen atractivo a primera vista. Luego, el hecho forzoso de que los argumentos de varias series tengan que estar entrelazados, impide que el trabajo de los guionistas esté a la altura. En este caso, al puzzle montado por Jonathan Hickman le sobran personajes y le falta chicha. Chicha conflictiva y dramática, pero de verdad. Que pasen cosas, que se produzcan situaciones, que surjan coincidencias. Que los actores del drama sufran, cambien, evolucionen. Aquí, en estos 6 comicbooks que describen los hechos centrales del asunto (y que se leen paralelamente a muchos números de Avengers y New Avengers), sólo hay poses destructoras, millones de muertos instantáneos, choques de planetas, tormentas galácticas, terremotos interdimensionales. Demasiado colosal. Poco creíble. Thanos es un supervillano con carisma. Proxima Midnight tiene un nombre y un look insuperables. Los demás malos, se pasan de monstruosos o de grotescos o de arcanos. Los superhéroes son de cartón piedra: se limitan a ir y venir en grupo. Son multitud. Son legión. Se estorban entre sí. No hay quien se aclare con tanta gente. Eso sí, los dibujantes disfrutan y se lucen: Jim Cheung, Dustin Weaver, y mi favorito, Jerome Opeña (ver ilustraciones).




Constantine: The Hellblazer #5 (2015)


Algo decepcionante resolución del primer arco argumental. A este último capítulo le falta un poquitín más de eso que le sobraba a los anteriores: talento para combinar humor, sapiencia ocultista, toque trágico, voz en off pseudopoética, flashbacks punks y hooliganismo. Constantine se limita a pedirle ayuda a una colega para quitarse de encima un pesado fantasma del pasado. Demasiada preparación para tan corto exorcismo. Guión apresurado de Ming Doyle y James Tynion IV. Dibujo resultón de Riley Rossmo y Scott Kowalchuk.


Constantine: The Hellblazer #3 (2015)


Leí el #4 antes que el #3. Despiste de lector sobreexpuesto a las novedades. El tono es similar, combinando pasado y futuro y dos estilos distintos de dibujo, pero con un punto menos de poeticidad sentimentaloide. Ming Doyle y James Tynion IV escriben. Doyle y Vanesa del Rey (ver ilustración) dibujan. Cuando se pone terrorífica, Del Rey toca fibras ocultas.


Constantine: The Hellblazer #4 (2015)


A lo mejor exagero, pero esto son palabras mayores. En esta entrega, el guión de Ming Doyle y James Tynion IV, sin dejar de ser irónico y áspero en esencia, alcanza por momentos cotas de sensibilidad supernaturalista y romanticismo alcoholizado notables. El dibujo a cargo de Chris Visions (que se encarga del pasado) y Vanesa del Rey (que se encarga del presente, ver ilustración) es punk y siniestro. Una de mis series regulares favoritas.


Constantine: The Hellblazer #2 (2015)


Un placer. Acompañar a Constantine en este paseo por Nueva York en busca de thin places repletas de historias truculentas y fantasmas retorcidos. Magnífico guión de Ming Doyle y James Tynion IV: divertido, fogoso, rítmico, sugerente, misterioso. Extraordinario dibujo de Riley Rossmo: al filo del toontoonismo, afilado, detallista, mórbido. Un comicbook ectoplásmicamente efervescente. Great.


Constantine: The Hellblazer #1 (2015)


Regreso rejuvenecido y encanallado del detective de lo oculto. Un tipo peligroso que te puede arruinar la vida con un comentario envenenado. Fumador, bisexual, very british en su esencia hooligan. Los guionistas Ming Doyle y James Tynion IV pretenden enfrentarle a su propio pasado traumático. Los monólogos interiores que le han escrito en esta primera entrega tienen su gracia. El dibujo de Riley Rossmo derrocha estilazo e ironía. Geniales las dobles páginas en las que vemos un corte vertical de los 9 pisos inferiores del club Inferno, en Chelsea, un “Art-House Theatre Nonsense” (Constantine dixit) regentado por la demoníaca Blythe.


World Reader #6 (2017)


6 de 6. Coda humanista. La protagonista dialoga con el siniestro Creador que sufre viendo cómo todo lo que crea acaba autodestruyéndose o siendo destruido. Deciden crear nueva vida. Quién sabe. Todo lo que muere no muere del todo (o no muere en vano). Quedan los recuerdos. Los malos y los buenos. Jeff Loveness firma el alegato. Juan Doe dibuja como si Edvard Munch se hubiese dedicado a los dibujos animados.




World Reader #5 (2017)


Se desvela un misterio. Somos nosotros los que destruimos civilizaciones. Arrasamos planetas en busca de un nuevo lugar donde instalarnos. La Tierra se muere y hemos lanzado al espacio bombas que matan seres vivos. Los seres vivos que habitan en esos planetas susceptibles de convertirse en una nueva Tierra. La protagonista descubre el pastel y se horroriza. Tiroteo mayúsculo en un lugar remoto del espacio. Mueren (casi) todos. En la última página, aparece el ser inquietante que devora fuerza vital. El dibujo de Juan Doe es hipnótico en su psicodelia naïf del siglo XXI. El guión de Jeff Loveness tiene sabor a ciencia ficción clásica.



World Reader #1-4 (2017)


Una nave espacial terrestre visita otros planetas. En todos ellos encuentra restos de civilizaciones desaparecidas. Una joven astronauta con poderes píquicos establece contacto con los espíritus que aún permanecen en el eter. Descubre que un superser maléfico está devorando la vida. Nadie se toma demasiado en serio las visiones de la chica. El guión de Jeff Loveness recuerda a muchas cosas. El dibujo UltraPop de Juan Doe resulta hipnótico. En el #3, descubrimos asuntos del pasado de la protagonista, astronauta psíquica en contacto con razas aniquiladas. El hombre de su vida murió. Exploración espacial en marcha. Sense of SciFi Wonder. Me he hecho adicto. ¡Más! El dibujo de Doe me recuerda, por momentos, a la pintura de Edvard Munch. El guión spaceoperístico de Loveness sugiere detalles supernaturalistas muy desastabilizadores.




Mister Miracle #14-15 (1973)


Jack Kirby en su mejor forma: dibuja como un cañón Pop y escribe como un cronista de boxeo de la época de Joe Louis. Una fórmula narrativa / visual blindada que provoca adicción. El protagonista de esta serie setentera es un mago escapista disfrazado de superhéroe convencional, con sidekick enano, representante guaperas y compañera forzuda (la impresionante Big Barda, personaje inspirado por las exuberancias de la actriz y cantante Lainie Kazan después de salir desnuda en la revista Playboy). En el #14, Mister Miracle y su escudero se enfrentan a un culto satánico de pega liderado por una señora mayor muy delgada que se hace llamar Madame Evil Eyes. ¡Esta villana me puede! En el #15, aparece un teenager negro perseguido por unos traficantes de armas flipantes. ¡Big Barda utiliza un cascanueces gigante!






The Safest Place… (1993)


Steve Ditko firma esta historia distópica de espías, militares, torturas y pareja de ancianos inocentes, ambientada en un país totalitario, seguramente comunista, en una época indeterminadamente retro. Inconfundible dibujo. Paginones cada 2 por 3. Narrativa algo forzada.





Shade the Changing Man #1-2 (1977)


Steve Ditko en DC con un producto que recuerda a Doctor Strange. Y a Jack Kirby. Setentero pasado de moda (es decir: sesentero tardío o cincuentón de vanguardia). El planeta Meta está localizado en otra dimensión, al ladito de la Tierra. Un peligroso convicto de Meta escapa de la cárcel y se traslada a nuestro planeta. Su exnovia, agente del orden, le sigue para detenerlo. El convicto lleva un traje que le permite distorsionar aparentemente la forma de su cuerpo. El efecto es curioso: caras grotescas, puños gigantes, piernas larguísimas. Los modelazos de la chica y de su jefe son dignos de Clea y Stephen Strange. El dibujo encandila. El guión, amodorra. Los diálogos son de Michael Fleisher (supongo que los ha escrito encima de los originales de Ditko, al estilo de Stan Lee). En el #2, se nos explica que el convicto no es un traidor. Que le traicionaron. Aparece un ser monstruoso. Superpoderes chulísimos. Ditko, desatado. Puro Doctor Strange, insisto, pero en clave sci-fi con toques de serie negra gansteril.



Monsters Unleashed! #3-5 (2017)


Cullen Bunn hace lo que puede con la premisa MU. En el #3, Leinil Francis Yu se luce como sólo él sabe hacerlo: a lo grande (o grandilocuente, que no es lo mismo). Elsa Bloodstone, la clon Marvel de Lara Croft, nos explica, a los amables lectores de esta miniserie absurda, la leyenda de los megamonstruos caídos del cielo y el niño que dibuja bestias que se hacen realidad. El niño es un inhumano recién salido del cocoon, como aquel que dice. De hecho, lo de la nube terrígena se ha convertido en un comodín para los guionistas vagos. Me parece estar escuchándoles ahora mismo: “¿Nos hace falta un nuevo superpoder para solucionar un problemilla argumental? Tiramos de nube y lo solucionamos en un plis”. Al final, me he leído los números #1, #3 y #5 de esta miniserie de 5. No he echado de menos los números #2 y #4. No sé si eso es bueno o malo. El evento MU sólo ha servido para poner en marcha otra cabecera de inspiración manga. Otro subproducto Marvel para treceañeros. El niño inhumano que dibuja colosos à la Jack Kirby ya tiene su propio equipo de 5 monstruos combinables entre sí. La cabecera oficial puede ponerse en marcha. En el #5, Bunn despacha la profética trama de invasión alienígena con un par de combates mamporreros talla XXXXXL. Adam Kubert ilustra el asunto con entusiasmo (ver ilustración), pero yo me quedo como estaba: aburrido.


All-New X-Men #1.MU (2017)


Esto es aburridísimo. Me refiero al concepto en sí. Una aventurilla con monstruo más, a añadir al resto de aventurillas con monstruo que giran en torno a la miniserie Monsters Unleashed!. Los protagonistas, jóvenes y descerebrados, visitan Nueva Orleans en época de Mardi Gras. Lobezna se encuentra con Gambit en medio de los pantanos. Los demás, de fiesta. Guión (me aburro) de Jeremy Whitely. Dibujos (impersonales) de Carlo Barberi y Ron Lim.


Doctor Strange #1.MU (2017)


Comedieta protagonizada por Strange y un monstruo humanoide, Googam, hijo de Goom, uno de los colosos absurdos imaginados en los años 60 por Jack Kirby o Steve Ditko. Cambios de tamaño, magia improvisada, aparición de Spider-Man. Momento hilarante: Googam con traje y sombrero, à la Ben Grimm en la Golden Age. Guión saltarín de Chip Zdarsky. Dibujo irregular pero alegre de Julián López.


The Avengers #1.MU (2017)


Fíjense en la numeración: #1.MU. Flipante. Más confusión en los estantes de las librerías especializadas (y en los cerebros chisporroteantes de los sufridos lectores). Lluvia de monstruos colosales de aspecto retro sobre el nuevo Universo Marvel. Diversos miembros y exmiembros de los Vengadores, Champions, X-Men, Guardians of the Galaxy e Inhumanos se enfrentan a esta amenaza. Eso es lo que se explica en el interior de portada. El evento Monsters Unleashed! es como un puzzle. En Monsters Unleashed! #1, la acción saltaba de un punto del planeta a otro. Aquí, en The Avengers #1.MU, se desarrolla lo que pasaba, pasa o pasó en Boston. Mismas situaciones, mismos diálogos, distintos dibujantes. Antes de que aparezcan los monsters, Spider-Man convence a sus colegas para que salgan de Manhattan y le ayuden a mamporrear a unos mafiosos. Tono años 60 y 70. Puro Stan Lee. Bastante prescindible, por cierto. Este comicbook parece escrito y dibujado por los ganadores de un concurso de talentos. Hasta los nombres parecen pseudónimos: Jim Zub (guionista) y Sean Izaakse (artista).


Monsters Unleashed! #1 (2017)


¿Homenaje a Jack Kirby, Steve Ditko y Stan Lee? ¿Brote de fiebre nostálgica? ¿Plan estratégico para comercializar figuritas de monstruos colosales? ¿Minievento cruzado para calentar los primeros meses del año? Sea lo que sea, provoca sonrisas. Cullen Bunn se encarga de poner en marcha el invento, guiñándole un ojo, me da la sensación, al Mark Millar de Marvel 1985. Steve NcNiven se luce con sus espectaculares dobles páginas repletas de superhéroes charlatanes y bicharracos caídos del cielo. Una auténtica superproducción con saborcillo a serie B. Me encanta el anagrama MU (que aparecerá en todas las colecciones implicadas). Montones de variantes de portada.


The Uncanny Inhumans #1.MU (2017)


Me encanta eso de MU. No puedo evitarlo. Monsters Unleashed me gusta menos. Mejor MU. Pero menudo tostón de crossover (o lo que sea que sea esto). Crystal, Medusa, Karnak y un puñado de nuevos inhumanos tratando de evitar que mueran niños en Roma. Monstruos colosales incomprensibles. Una inhumana empática que va demasiado lejos. Guión urgente de Paul Allor. Dibujo dinámico de Brian Level. Portada simpática de Michael Walsh (ver ilustración).


The Uncanny Inhumans #20 (2017)


Cierre de cabecera. Charles Soule se despide (ha estado 3 años y medio resucitando a los inhumanos). Y se despide con humor raruno. Maximus, el loco, tiene la fórmula para crear niebla terrígena. Se supone que va a fabricar materia prima. Pero, no. En vez de eso, construye un robot gigante. Y se pelea contra un monstruo marino pilotado por uno de sus esbirros (el que fue obligado por Maximus a casarse con una criatura abisal femenina). Triton decide no cortar en pedacitos al hermanastro de Rayo Negro. Es necesario preservar la receta, aunque el que la guarde sea un indeseable. Tiene gracia. El dibujo de Ario Anindito es indie y es manga y es very funny (ver ilustración). Kim Jacinto ilustra el epílogo, en el que Medusa coquetea con su ex y los inhumanos brindan por el futuro. En una doble página se resume toda la etapa de Soule al frente de la franquicia.


The Uncanny Inhumans #18-19 (2017)


Excelente. Inesperado. Original. Ingenioso. A esto me refiero cuando hablo de que los guionistas deberían llevar siempre ases escondidos en la manga. Bien por Charles Soule. Con una idea canallesca y vil, ilustrada con adictiva grosería pseudoindie y subgenérica zetosa por Kim Jacinto, consigue que esta serie se interne en territorio peligroso. Máximus, el hermanastro malo de Rayo Negro, es el protagonista absoluto de este episodio. Manipula a 2 inhumanos caídos en desgracia (un viejo drogadicto adicto a los cristales terrígenos y un tipo de aspecto demoníaco que puede hablar con todos sus antepasados) para diseñar un plan realmente retorcido. Él tiene la llave para parar la guerra entre inhumanos y mutantes. ¿Por qué algunos de los mejores giros argumentales de un evento NO nacen y se desarrollan en la cabecera matriz del propio evento? En el #19, Maximus arrastra a sus compinches al interior de un monstruo marino. Humor cafre y ritmo sostenido. Jacinto y Ario Anindito dibujan con trazo feísta y pseudomangante.


The Uncanny Inhumans #15-17 (2016)


En el #16, personajes que no reconozco hablando de temas que no localizo. Con un dramatismo que no comparto y en medio de un clímax que no sé cómo se ha generado. ¿He leído los números anteriores? ¡Ah, no! Me falta el #15. Vale. Lo leo. Resulta que tiene su gracia. Un exmadero inhumano, personaje secundario del anterior arco argumental, les cuenta a 2 gemelas adolescentes cómo murió su madre, también inhumana y también agente de seguridad. Las gemelas preparan un libro en braille que contiene toda la información posible sobre su madre muerta. Quieren que lo lea, con las yemas de los dedos, el inhumano ciego Reader: un tipo que hace realidad todo lo que lee. El tema es supernaturalista a tope. Charles Soule apuesta por este spin-off lacrimógeno, supongo que por hacer tiempo hasta que estalle el conflicto Inhumans Vs. X-Men. R.B. Silva dibuja como si fuese el sobrino de Adam Hughes, o el primo lejano de Stuart Immonen, o el tataranieto de Alfons Mucha. Realismo publicitario con toque Art Nouveau. Pero en cutre.


The Uncanny Inhumans Annual #1 (2016)


Historia ambientada en la India. Enfrentamiento de inhumanos hindúes: un galán de Bollywood convertido en hombre-árbol vs. el joven ingeniero con manos electromagnéticas curado por Medusa y Crystal. Divertido, pero prescindible. Guión ahí-va-otro de Charles Soule. Dibujo más cool de lo habitual de Kev Walker.


The Uncanny Inhumans #14 (2016)


Charles Soule da el carpetazo a este miniarco dramático. Maximus, con la ayuda de Tritón, ha destruido la sede de Stark Industries. Tony Stark responde secuestrando a Rayo Negro y apoderándose de Nueva Attilan, el refugio inhumano. Exige la rendición de Medusa. Puñetazos y explosiones. Karnak, siniestrísimo. Al final, todo se resuelve hablando. Este es el tipo de guión con mucho postureo pero que no va a ninguna parte ni añade más leña al fuego. Olvidable. El dibujo de Kim Jacinto es atractivo y resolutivo.


The Uncanny Inhumans #11-13 (2016)


Llega la Civil War II. Los inhumanos se enfadan con Tony Stark por haber secuestrado a Ulysses. Medusa encarga a sus súbditos que se lo quiten todo: dinero, coches, casas, e-mails comprometidos. Tritón (mola su nuevo look tipo BRDP), inexplicablemente, se compincha con Máximus el Loco. La Torre Stark es destruida. WOW! Los inhumanos no tienen buen carácter, eso está claro. Charles Soule sigue en racha. Carlos Pacheco dibuja: algunas páginas suyas me gustan (ya es algo).


The Uncanny Inhumans #10 (2016)


Un episodio protagonizado por Reader, el inhumano ciego que hace realidad todo aquello que lee en braille. Un superpoder difícil de entender. Charles Soule se luce con una situación en bucle. Kev Walker dibuja alguna página decente (quiero decir, potente).